Reservar un coche de alquiler

Publicamos aquí una serie de recomendaciones y consejos para alquilar un coche.

Al llegar al punto de destino de un viaje, puede resultar cómodo alquilar un vehículo para los traslados. En ocasiones, este coche se contrata a distancia, al momento de planificar el viaje o inmediatamente antes de partir hacia nuestro destino. Tal circunstancia puede implicar que al recogerlo la compañía entregue un modelo diferente (algo muy común) o se exija más dinero.

Otras veces las tarifas no aparecen claras o no se aportan al firmar el contrato o no se sabe bien qué incluyen estas tarifas (seguros, gasolina…). También puede suceder que, al devolver el vehículo, la compañía obligue a pagar desperfectos que el coche ya tenía al alquilarlo.

En los casos de contratación telefónica lo ideal es pedir confirmación por escrito (fax, email o carta) con todos los datos: categoría o modelo de coche, precio discriminado, coste de los extras y plazo de alquiler. En el precio del alquiler se han de incluir, entre otros conceptos, el coste del seguro obligatorio y el de responsabilidad civil ilimitada.

En Península y Baleares, el alquiler está sujeto al IVA del 16% y en Canarias a un impuesto del 4%. El depósito de gasolina suele entregarse lleno. Lo mejor es devolverlo igual, para evitar problemas. Recuerde que si Ud devuelve el coche con el tanque vació o medio vacío, la empresa de alquiler de coches le cargará a su tarjeta el coste de llenado, pero a un precio bastante superior al que Ud pagaría en una gasolinera. En cualquier caso, las tarifas deben ser claras y estar expuestas al público.

Aunque al firmar se suele decir que se recibe el coche en perfecto estado, lo cierto es que esto no suele comprobarse. Por ello, lo ideal es que realizar una inspección ocular de la chapa y pintura, tapicería, luces, pilotos, etc… y anotar lo que esté en mal estado.

Verá que junto al contrato tendrá un dibujo del coche, y allí estarán marcados cualquier tipo de golpe o abulladura. Verifíquelos para comprobar que se ajusta a la realidad, y en caso de encontrar algún daño que no esté claramente marcado, antes de salir avísele a la persona de la empresa de alquiler de coches para que haga la correspondiente corrección.

Cuando haya averías, lo mejor es seguir las instrucciones del contrato. Si es pequeña, la empresa suele permitir que la arregle el usuario hasta una cantidad. Si es una avería mayor, averiguar la causa será una cuestión técnica. Si es necesario se debe pedir un dictamen pericial y luego reclama los gastos.

Por último, nunca se debe firmar una autorización en blanco para que la empresa cargue el importe del alquiler y la posible fianza. En este caso, la compañía podría cobrar lo que quisiera al tener la firma del usuario y el número de tarjeta.

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